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lunes, 16 de mayo de 2011

Conferencia radiofónica

Conferencia de Estrella de Diego:



Estrella de Diego actualmente crítica de arte, ha ejercido diversas conferencias a nivel europeo, entre ellas especialmente aquí en España.
La posición en la que parte como medio de una nueva evolución del arte de nuestro tiempo, se sitúa en la figura de artistas consagrados en Latinoamérica durante la década de los 50 y 60, bajo el desprecio de una sociedad que no comprende e ignoran estos cambios.
A partir de los 50 y 60, en Brasil se dará a resurgir una serie de artistas vinculados a Latinoamérica. A pesar de no mantener ninguna relación con libros de texto, prontamente Brasil manifestará un gran auge social como foco de experiencia y pensamiento.
Durante los 60 comenta Estrella, en la zona de Sao Paolo se da a conocer los “Happening”, una forma espontánea y teatral en la que el artista acoge un objeto urbano, cotidiano o callejero, que una vez dotado de objeto de arte, es presentado de forma directa al público donde este puede interactuar con ello. Según Alan Capbrought, se trata de una forma de teatralidad en espacio-tiempo. En este apartado, Estrella argumenta con el personaje de Claes Oldenburg, cuyo propósito era implicar al espectador por medio de su cuerpo en la obra de arte. Obras como paseos para deambular por un entorno pre-fabricado, hacían que la obra de arte perdiera ese aspecto de marco donde todos los elementos albergaban (activismo).
En la década de los 70, se sigue manteniéndose esta forma de arte, donde el propio artista se presentaba como presentador de su propio espectáculo, cuyo objeto no era sino la de poner en evidencia las contradicciones del mundo occidental.



                                      Estrella de Diego durante la conferencia


Acompañando a esto, Estrella aprovecha para argumentar sobre el constructivismo brasileño que se dio durante estas décadas, que basándose en una serie de formas abstractas sacadas de su contexto, darían paso a nuevos artistas que nacerían como
Lilla Pape, que por medio del arte callejero usaba ropas y piezas para usar y tirar.
Estrella comenta la persistencia de este estilo hasta casi la actualidad, como se da el caso de Nicole acostantino en 1996, Argentina, en la que la ropa, en este caso el uso de capas imitaba a la piel, o incluso albergar en las obras objetos punzantes como cuchillas, donde los siniestro se hace patente, “el arte de tocar sin querer ser tocado”.
Siguiendo esta gama, mencionar a artistas de la talla de Helen Shandwick, en la que la obra de arte recaía en percibir los olores del ambiente o del objeto, como en este caso de una fuente de chocolate, que bajo el deleite y excitación sin probar ni tocar era inevitable. En ellas participaban la sensualidad y la nostalgia. Este estilo permanecerían incluso en los 90, donde las obras de arte estaban dotadas de perfumes y olores fragantes.
Durante la década de los 60 comenta Estrella, está marcada por un empeño de romper con lo establecido en el arte, en la que se elimina el concepto de museo y sus paredes, dando ejemplo al artista Félix González al uso de paneles colocados en las paredes de la galería decorados con nubes gracias a la fotografía, (Copy Art). Con esto, el artista deja de ser un simple artesano para que por medio de la fotografia, convertirse en patrocinador de una nueva forma artística. Cabría destacar la figura de Christo, cuyo formalidad era empaquetar lugares, o la figura de Walter de María, cuya tendencia artística (Land Art),  era la de echarse al campo, al medio ambiente, con la función de demostrar los problemas de la devastación y la destrucción que el hombre propiciaba a la naturaleza. Con objeto a esto, a finales de la década de los 60,  se obtuvo una tendencia y auge por el paisaje gracias a la influencia de la fotografía. Personajes como Robert Smithon con su Espyral Yetti, propuso establecer la propia naturaleza, el entorno como un verdadero museo que junto a las inclemencias del tiempo propiciaba un gran espectáculo. Este estilo de arte sugería de ambientes inhóspitos, siniestros a veces, cuyo objeto como he comentado era la de preservar y recuperar el paisaje perdido.

Estrella de Diego, se ha basado durante esta conferencia en esclarecernos la posibilidad que tiene el artista en innovar y evolucionar artísticamente tomando como ejemplo a artistas latinoamericanos, que desprendiéndose del espacio cerrado de la galería o museo, supieron cambiar el significado de la obra de arte, sirviendo de ejemplo a las siguientes generaciones.


domingo, 1 de mayo de 2011

Conferencia radiofónica

Eduardo Subirats:




En 1993, se llevó a cabo en un medio de comunicación como es la radio una conferencia dada por la figura de Eduardo Subirats, licenciado en filosofía. Es autor de numerosos libros, ensayos y artículos como La ilustración insuficiente, el alma y la muerte o El final de las vanguardias.




Actualmente, está trabajando e investigando sobre los medios de comunicación electrónica y de la transformación de la cultura industrial.
Resalta en él, la aparición de algunos artistas como medio de expresión, convirtiéndose en esto en una serie de problemas y confusiones posmodernos.
Volviendo a su conferencia como objeto de esta investigación, Subirats se basa en tres grandes tópicos acorde a la teoría de las vanguardias:
- Reflexión estética y política de las vanguardias
- Teoría sobre los medios de comunicación de las masas.
- Definición de la sociedad tardo-industrial en la cultura posmoderna.
La modernidad es el resultado de las vanguardias, donde mantiene en sus teorías, los problemas sociales y estéticos.
Para dar paso a la comprensión de los medios de comunicación de masas y su influencia, Subirats comienza ejemplificando con el artista Tápies, manifestando su equivoca definición de vanguardia como una aptitud positiva y heróica de los años 20, exponiendo la vanguardia el propio autor, como algo trascendental, ambiguo, ocultando la revisión crítica de esa vanguardia modernizada. Una identificación de la obra de cada artista en un tiempo ajeno al espíritu del arte moderno.
Por tanto la vanguardia, hace hincapié en ese carácter nihilista de los artistas, atribuyéndose solo a meras circunstancias políticas, bajo una ideal de destrucción y construcción de un mundo totalmente utópico, como lo fue el Expresionismo o el Futurismo.
Por este entonces, el hecho de la vanguardia en la modernidad haría alusión en la ruptura con lo anterior, hacia un nuevo estilo y orden social.
A partir de aquí, Subirats reflexiona hacia las dos formas o condiciones que se ha regido las vanguardias:
- Tradición racionalista: Vanguardia cartesiana. Como ejemplo, sería el Cubismo (pintura cerebral y conceptual), marcada por una expresión dura, transparente y dogmática de las leyes, comparando igualmente al Neoplasticismo de Mondrián.
- Tradición no racionalista: Acorde al poder de la mente, mantienen su referencia en la corriente romántica frente a la postura clasicista.
El impulso de las vanguardias, tendrá su mayores resultados por medio de los recursos de la información como será la radio, el cine, o la televisión, como meros impulsores de una concepción mítica de un proceso moderno, industrial e irracional.
Subirats, vuelve a hacer hincapié en que las vanguardias mostraban  una serie de ideologías acorde a la época de cada estilo, bajo una postura alegre y heróica, ejemplificando nuevamente las posturas ideológicas del Expresionismo o Futurismo.
Una vez explicado y criticado estas formalidades, antepone una serie de críticos que ha su parecer se impulsaron nuevamente por definir las vanguardias como ideología, progreso y modernidad, (Spengler, Ortega).
El modelo de vanguardia es enteramente ilusorio, bajo una implicación del poder y los ideales, configurándose la sociedad como una obra de arte: la modernidad de las nuevas generaciones.